lunes, 7 de mayo de 2012
Nobody else 31
Aqui esta el 31 como he prometido :)
Capitulo 31
(Narra Laura)
Los días pasaron y no volví a hablar con Liam. Se lo dije a Irene y a Lucia, pero al parecer ellas ya lo sabían, habían hablado con Zayn y con Harry. Con quien si que hable fue con Louis, cada día me caía mejor y la verdad es que era como yo, los dos estábamos muy mal de la cabeza, demasiado mal, bueno… creo que eso ahora no importa.
Era trece de mayo. Lucia e Irene me había dejado sola un día antes de mi cumpleaños y ya solo quedaban quince minutos para que cumpliera los diecisiete. Estaba sentada en el sofá del comedor con la música puesta leyendo uno de los libros que me había traído de Madrid.
<<…No mencionaron lo que había ocurrido el día anterior, ni la nota de Arriane, y Luce sintió que por el momento lo mejor seria no sacar el tema. Miró a su alrededor y se vio flanqueada por dos estatuas gigantes. La más cercana parecía un Rodin. Un hombre y una mujer desnudos, de pie, se fundían en un complicado abrazo. En Dover había estudiado escultura francesa, y siempre había pensado que las obras de Rodin eran las mas románticas. Pero ahora le costaba mirar a aquellos amantes sin pensar en Daniel. ”Daniel”. Quien la odiaba. Si no tenia bastantes pruebas después de que saliera disparado de la biblioteca la noche anterior, sola le bastaba con recordar la mirada que le había dirigido esa mañana.
-¿Dónde esta el ángel vengador?-le preguntó a Arriane al tiempo que exhalaba un suspiro.
-Buena elección. Por allí.
Arriane condujo a Luce hacia la enorme escultura de mármol de un ángel que evitaba el impacto de un trueno. Debió de ser una obra interesante, cuando la tallaron, pero en ese momento, cubierta de barro y musgo, solo se veía vieja y sucia.
-No lo pillo-dijo Luce-¿Que se supone que tenemos que hacer?
-Dejarlo como los chorros del oro-respondió Arriane casi cantando-.Me gusta fingir que les estoy dando un baño.
Dicho lo cual, se encaramó al ángel gigante y subió hasta el brazo de la estatua que detenía el trueno, como si estuviera escalando…>>
Oí sonar mi teléfono. Deje el libro a parte y lo cogí sin mirar quien era el que llamaba.
-¿Si?
-Felicidades, Laura.
-¿David? Gracias, tonto.
-De nada. ¿Qué es de tu vida? ¿Que tal te sientan los diecisiete años?
-Puf no se yo que decirte, solo llevo como unos treinta segundos con diecisiete.
-Ya, cierto, debería haber esperado mas a llamarte.
-No tonto, me ha encantado que me llamases. Has sido el primero en felicitarme.
-¡Bien! Un punto para moi.-me reí.-Bueno y ¿Qué te cuentas, cumpleañera?
-Pues nada, aquí mas sola que la una porque Irene y Lucia se han ido por ahí y a mi no me apetecía y Liam esta en Irlanda,… y, nada, estoy sola.-dije mientras una lagrima recorría mi mejilla. Me apresure a limpiármela.
-¿Estas sola?
-Si…
-Tranquila eso lo soluciono yo muy rápido. Voy para allá. No te me deprimas que ya vaya para allá la fiesta. Un beso, hasta ahora.-me colgó.
Sé que no seria lo mas normal siendo mi cumpleaños pero me puse a llorar. Celebrar tu cumpleaños sola no es lo mas bonito del mundo, pero al menos tenia a David, siempre podía contar con el.
Sonó el timbre. Me limpié las lágrimas antes de ir a abrir la puerta. Sabía que si David veía que había llorado me iba a regañar. Abrí la puerta y me encontré con unos brazos que me rodeaban.
-¡Felicidades!-gritó David levantándome del suelo.
-Gracias.-dije mientras me bajaba al suelo.
Vi una figura que me resultaba familiar detrás de él.
-¿Louis?-pregunté confusa.
-¡Felicidades pequeña zanahoria!-dijo abrazándome muy fuerte.
-¿Qué haces aquí? ¿No estabais en Irlanda?
-Claro estábamos, llegamos esta tarde.
-¿Y porqué no me dijisteis nada?-le pregunté a Louis.
-Mmm…pensé que te lo había dicho Liam.-me dijo con una expresión de desconcierto en su cara.
-Me dijo que volvíais en tres días, pero tampoco los he contado. ¿Han pasado ya?-pregunté.
-Eso parece.-me contesto Louis.
-Laura vístete y nos vamos a dar una vuelta, a celebrar tu cumple.-me propuso David.
-De acuerdo, pasad.-les dije dejándoles entrar a la casa. Cerré la puerta mi espalda.-Enseguida vuelvo.
Fui corriendo a mi habitación y me puse unos pantalones azul marino, una camiseta blanca a rayas azules y mis converse negras, me hice una coleta alta dejando un par de mechones cayendo a los lados de mi cara y volví al comedor.
-Ya estoy.-dije cogiendo mi chaqueta y las llaves y abriendo la puerta.
Salieron a la calle y cerré la puerta con llave.
-Bueno, ¿A dónde vamos?-les pregunté.
-Tú déjate guiar por nosotros-me dijo David.
-No se yo… la ultima vez que me dejé llevar por ti acabé hundida en el rio manzanares.
-Es verdad, Dios que recuerdos.-dijo riéndose.
-Yo no me rio, me cale hasta los huesos por tu culpa.-le dije intentando aguantarme la risa.
-Pues déjate guiar solo por mí.-dijo Louis.
Íbamos andando y pasábamos las calles hablando y haciendo tonterías, como no. Me llevaron hasta un hotel y me subieron hasta una de las habitaciones. Abrieron la puerta y en cuanto entré la cerraron. Genial no podía salir, ellos tenían la llave.
Encontré a tientas el interruptor de la luz. La encendí y se me descolgó la mandibula.
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